La actitud de los dirigentes europeos ante el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán es chocante. Ni Ursula Von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea, ni Kaja Kallas, "ministra" de Asuntos Exteriores de la UE, ni la mayoría de los dirigentes europeos o belgas condenaron el atentado. Sin embargo, condenaron la reacción de Irán. Una declaración conjunta de los gobiernos francés, alemán y británico sugiere incluso que a los europeos les gustaría unirse a esta guerra de agresión, para defender a "sus aliados".